Maktub
Un hombre muy piadoso se vio, de repente, privado de todas sus riquezas.
Sabiendo que Dios podía ayudarlo en cualquier circunstancia, comenzó a rezar:
- Señor, haz que gane la lotería -pedía él.
Durante años y años rezó, y continuó siendo pobre.
Finalmente llegó el día de su muerte y, como era muy piadoso, fue directamente al cielo.
Al llegar, se negó a entrar. Dijo que había vivido toda su vida de acuerdo con los preceptos religiosos que le habían enseñado, y que Dios jamás había hecho que ganase la lotería.
- Todo lo que me prometiste, Señor, no es más que una mentira -dijo el hombre, enfadado.
- Siempre quise ayudarte a ganar -respondió el Señor-. Sin embargo, por más que yo quería ayudarte, nunca compraste un billete de lotería.
Sabiendo que Dios podía ayudarlo en cualquier circunstancia, comenzó a rezar:
- Señor, haz que gane la lotería -pedía él.
Durante años y años rezó, y continuó siendo pobre.
Finalmente llegó el día de su muerte y, como era muy piadoso, fue directamente al cielo.
Al llegar, se negó a entrar. Dijo que había vivido toda su vida de acuerdo con los preceptos religiosos que le habían enseñado, y que Dios jamás había hecho que ganase la lotería.
- Todo lo que me prometiste, Señor, no es más que una mentira -dijo el hombre, enfadado.
- Siempre quise ayudarte a ganar -respondió el Señor-. Sin embargo, por más que yo quería ayudarte, nunca compraste un billete de lotería.
Paulo Coelho
Etiquetas: Grandes escritores... hermosos fragmentos

