miércoles, junio 27, 2007

Declaración (Extracto)

"...Para nosotros, los Viudos, no hay lágrima derramada que pueda justificar sus macabras acciones hacia el Todo. Ya no sirven las disculpas, ni menos rememoranzas de mejores tiempos que ustedes niegan haber envilecido. Los Viudos hemos luchado desde tiempos remotos contra su inagotable soberbia. Y sí, hemos perdido. Pero ustedes sólo han ganado un camino fácil hacia la destrucción..."

viernes, junio 15, 2007

En Paz de Amado Nervo

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.
...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas noches de mis penas;
mas no me prometiste tú sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

viernes, junio 01, 2007

El Culpable

Un joven fuerte de cuerpo pero debilitado por el hambre, se hallaba sentado en la vereda con la mano estirada hacia los transeúntes, mendigando y repitiendo la triste canción de su fracaso en la vida, padeciendo hambre y degradación.
Al llegar la noche, secaron se sus labios, debilito se su lengua y su mano aún se hallaba tan vacía como su estómago. Con las limitadas fuerzas que le quedaban, consiguió salir de la ciudad y sentarse bajo un árbol a llorar amargamente. Entonces elevó los vacilantes ojos al cielo, mientras el hambre lo carcomía por dentro, y dijo:
- ¡ OH, Dios !, fui a ver al rico en busca de trabajo, pero él me lo negó por mis harapos. Llamé a las puertas de la escuela y fui despedido por tener las manos vacías. Pedí cualquier ocupación a cambio de pan cotidiano, pero fui repudiado por mi aspecto. Al fin, me resigné a pedir limosna; pero al verme tus fieles, ¡ OH Dios ! , me decían que soy joven y fuerte y que la ciudad no debe socorrer a los perezosos. ¡ oh Señor ! , por tu voluntad mi madre me dio a luz, y si existo en ti, soy como tu has querido. ¿ por qué los hombres me niegan el pan cuando lo pido en tu nombre?
En ese instante la fisonomía del joven cambió. Se puso de pie y sus ojos relucían como astros. Con una rama seca elaboró un grueso bastón e indicando con él a la ciudad, gritó:
Pedí vivir con el sudor de mi frente y nada obtuve; colmaré mis deseos con la fuerza de mi puño. Pedí pan en nombre del bien y los hombres no me escucharon, entonces lo tomaré en nombre del mal y lo tendré en abundancia.
Los crueles años hicieron del joven un ladrón, asesino y exterminador de almas. Aniquiló a sus enemigos y juntó una fabulosa riqueza, con la que superó a los poderosos. Fue admirado por sus colegas, envidiado por el resto de los ladrones y recelado por las multitudes.
Sus riquezas y fingida reputación influyeron sobre el emir para que lo designara alcalde de esa ciudad: el triste comportamiento de los malvados gobernantes. Entonces los despojos fueron legales; la autoridad estimuló la opresión; el exterminio de los débiles fue un lugar común; las muchedumbres sobornaron y lisonjearon.
De esta manera, el hombre hace, por su avaricia, del indigente un criminal, y por su dureza, del pacífico, un sanguinario.
KHALIL GIBRAN
Lágrimas y sonrisas